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МІНІСТЕРСТВО ОСВІТИ І НАУКИ УКРАЇНИ.doc
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Lección IV relación entre concepto y término

En la lingűística existen diferentes modelos para explicar la relación entre el contenido (=concepto) y la realización lingűística o expresión (=término cuando se trata de lenguas profesionales). Una de las corrientes dominantes considera que la palabra – en terminología “el término” – tiene 2 aspectos:

  1. el contenido (valor semántico)

  2. la expresión (forma lingűística comunicable)

Ambos son dos aspectos tel término.

Para expresar un concepto necestimos un signo. Este signo a su vez es un concepto, aunque de distinto tipo, puesto que también es producto de abstracción y síntesis.

El signo sin carga semántica, sin contenido, resulta sin valor al igual que un concepto sin signo. De ahí que el signo, para tener valor comunicativo, debe ser portador de un contenido y el contenido del signo debe ser conocido por las 2 partes en el proceso de comunicación.

¿Qué es un término? Símbolo convencional de una noción que consiste en sonidos articulados o en su representación gráfica (=en letras). Un término es una palabra o un grupo de palabras. Por ejemplo, “testamento”, “testamento ológrafo”. Un término puede contener un solo morfema – elemento indivisible y portador de un contenido (por ej. “trigo”) o estar compuesto de varios morfemas, por ej. “aguanieve”; en las lenguas romances este tipo de composición es menos frecuente que en las lenguas germánicas (p.ej. “Hoch|see|fich|er|ei” No es raro en terminología el grupo sintáctico de palabras y términos.

El segundo grupo de morfemas forman los elementos de derivación, elementos que disponen de su contenido, pero que solos no pueden formar una palabra independiente. Además su contenido semántico a veces resulta muy vago o flexible.

Los elementos de flexión forman un tercer grupo que apenas tiene importancia para la terminología.

Dejando aparte ciertos fenómenos propios de las lenguas profesionales puede decirse que de su forma lingűística apenas se pueden aislar elementos caractrísticos de un término que no se encuentren también en palabras de la lengua general. Sin embargo, al analizar el contenido de un término, se percibe un grado superior de precisión o un contenido especial desconocido en la lengua general. Así como el término representa un concepto que a su vez es un elemento del sistema de conceptos, el término forma parte de un sistema de términos, la “terminología” de un campo del saber.

Las características distintivas entre término y palabra son precisión y pertenencia a un sistema de términos.

Un término resulta monosémico, si designa sólo un concepto. Si este concepto, a su vez, sólo puede ser realizado por este término, se habla de monosemia absoluta. Sin duda, la monosemia representa en la terminología la situación óptima de denominación. Sin embargo se da pocas veces. Se ha aspirado a llegar a tal monosemia en la normalización. Este estado de monosemia resulta muy problemático y poco estable, ya que no se puede evitar que un término adopte y cubra otro contenido convirtiéndose en polisémico.

Polisemia quiere decir que un término designa dos o más conceptos distintos, sin embargo, guardan cierta relación de semejanza entre sí, aunque no pertenezcan necesariamente, al mismo sistema de conceptos, sino al contrario. La polisemia es un procedimiento bastante frecuente para crear nuevos términos. Se adapta muy bien a la actitud humana de partir de lo conocido y comparar con ello lo nuevo al crear nuevos términos. Sin embargo, la presencia de la polisemia no siempre es un factor positivo, ya que puede frenar o perturbar totalmente la comunicación, especialmente si se encuentran términos polisémicos en el mismo sistema de términos, por ej.

Aceptación : a) compromiso formal

b) acto de la aceptación

c) en sentido amplio, se conoce con esta

denominación toda letra aceptada.

Si, por otro lado, el término designa un concepto de un campo del saber remoto, no se da confusión, p.ej. puente – en construcción

- en odontología

En el caso de sinonimia, 2 o más términos de la misma lengua designan exactamente el mismo concepto. La base es pues la identidad de concepto. Esto puede exponerse gráficamente de la manera siguiente:

Sal de cocina cloruro sódico NaCl sal común TÉRMINOS

A A A A

CONTENIDO

CONCEPTO conceptos idénticos

=un solo concepto

Se puede alegar que existen algunas características que distinguen los términos por ej. de la aplicación del término en distintas esferas profesionales. Esto no se puede negar ni dejarlo fuera de consideración; a esta diferencia se añaden las diferencias regionales que con términos distintos designan el mismo concepto, pero cada uno dentro de su campo geográfico; por ej. castellano en los distintos países de América Latina y el castellano peninsular (cosa que se refleja hasta en las normas); ocurren cosas análogas en inglés y francés. Otro factor que pone en relieve las distinciones es el tiempo considerando una terminología desde el ángulo diacrónico, surgen diferencias que tienen su razón de ser.

En general, en la terminología la sinonimia es “persona non grata”, porque dificulta la comunicación por insinuar diferencias que no existen, algo que está completamente en contra de los principios básicos de la terminología; claridad y transparencia en la comunicación. Las razones por las cuales puede surgir la sinonimia pueden ser:

  • creaciones ad hoc por falta de conocimiento, por parte de los profesionales, de la terminología del campo del saber

  • existencia de ramas, empresas, escuelas, etc.

  • normalización fracasada

  • los traductores que, desconociendo el término correcto, crean ad hoc otro.

Cuasi-sinonimia (sinonimia parcial) se da cuando existe tal grado de semejanza entre los conceptos que con frecuencia se confunden los términos y hasta profesionales, aunque conozcan la diferencia conceptual, emplean en la comunicación profesional términos de esta categoría como si fuesen sinónimos. Ejemplo: curandero, medicastro, ensalmador, charlatán.

Seudisinonimia: no se trata de sinonimia, sino más bien del uso eqívoco de términos, de los cuales se cree que son sinónimos. La causa debe buscarse en la deficencia de formación profesional. Ejemplo: elasticidad – plasticidad.

Sinonimia y equivalencia designan fenómenos muy parecidos. La única diferencia radica en que la sinonimia se refiere a la identidad del concepto designado por diferentes términos en la misma lengua, mientras que equivalencia se refiere al mismo fenómeno en dos o más lenguas.

Si un término designa 2 o más conceptos entre los cuales no existe ninguna relación semántica, entonces se habla de homonimia. Tampoco en este caso existe unanimidad sobre la definición. Unos exigen la independencia conceptual y la falta de una raíz común etimológica. Otros dicen que si la relación entre los conceptos ha dejado de existir en la memoria del que usa la lengua hoy día, entoces se cumplen los criterios de homonimia. Sea cual fuere, la homonimia es un obstáculo relativamente pequeño en la comunicación y casi nunca conduce a una situación de malentendidos a menos que la homonimia se produzca dentro del mismo campo del saber o, lo que es peor, en el mismo sistema. Ejemplo:

Quilla - cañón (de la pluma)

- carena (de una hoja)

- ciudad en Alemania

FORMACIÓN DE TÉRMINOS

Una lengua dispone en general de un número limitado de morfemas. Al mismo tiempo es un hecho que existen más conceptos a designar. Además el número de conceptos crece cada día de acuerdo con el aumento de los conocimientos humanos. ¿Cómo se equilibra esta diferencia?

Por regla general, la manera de crear nuevos términos no se desvía de los principios que se emplean en la lengua general. Sin embargo se pueden comprobar ciertas diferencias que a su vez guardan una íntima relación con la lengua en cuestión. También es un hecho el de que ciertas maneras de formar término resultan más fecundas en las lenguas profesionales que en la lengua general.

Se puede señalar los siguientes modos de crear términos independientes de la lengua, aunque con distinta frecuencia según la lengua:

  1. Terminologización (medio semántico)

  2. Medio morfológico

  3. Medio sintáctico

4. Cambio de la clase de palabras – conversión

  1. 5. Préstamos

6. Abreviaturas

TERMINOLOGIZACIÓN

(Medio semántico)

Una palabra general se hace denominación científica o técnica de algún concepto por medio de figuración, metaforización de uno de sus significados. Así, por ej., a base del significado nominativo del sustantivo “tiempo” surgieron varias significaciones terminológicas: el término deportivo (тайм), el técnico (ход, такт поршня), el musical ( ритм, такт) y el lingűístico (время грамматическое). El “perro” (собака) en el idioma técnicо significa “защёлка, собачка”, “cierre” (закрывание, закрытие) en el idioma militar quiere decir “затвор винтовки и замок орудия.”

Terminologizar una palabra de la lengua general significa que la palabra adopta sobre su valor semántico ya existente un significado específico que corresponde a un concepto de un campo del saber. Así la palabra se convierte en un término con las características de éste: - pertenencia a un campo del saber y ser parte del sistema de términos. Todo esto sucede sin que cambie el valor que la palabra tiene en la lengua general. El cambio semántico puede ser de distinto grado, en algunos casos apenas se percibe, en otros el significado se modifica casi totalmente. Sin embargo, en la superficie (= realización lingűística, el signo) no se observa alteración alguna.

Restauración – acción y efecto de restaurar

Restauración – época de la historia española entre 1876-98.

La terminologización puede dar como resultado ciertos cambios, por ej., del plural:

Lengua general Lengua especializada

aceite aceites (distintos tipos)

Otro aspecto de la terminologización es la metáfora y la metonimia, lo cual lleva a la polisemia, es decir, conservación de unas pocas características que sirven de “puente” entre la palabra o el término y otro término nuevo.

Por ej. mariposa - animal

tuerca de forma especial

pie - parte del cuerpo

  • en composiciones de la técnica con muy variado

significado,p.ej.pie de rey

pie de diente

pie soporte,etc.

MEDIO MORFOLÓGICO

Este medio incluye en sí prácticamente todas las variedades existentes de la formación morfológica de palabras ( sufijación, prefijación, composición, abreviaciones y medios mixtos). Por ej., el sufijo –ora es característico en la técnica para la denominación de las máquinas (cosechadora, trilladora, lavadora, fresadora, etc.). Este mismo sufijo se utiliza para denominar las profesiones femeninas. En la filosofía, política y economía es muy activo el sufijo –al para la formación de los adjetivos de los sustantivos abstractos en –ción: fraccional, direccional, operacional, institucional, etc. Para la formación de los verbos se usa preferentemente el sufijo y la desinencia – izar: alunizar, despolizar, liberizar, etc.

En la esfera de la formación terminológica ha crecido el uso de los prefijos y prefixoides del origen griego: anti -, hiper-, aereo-, hetereo-, micro-, macro-, mono-, fono-, tele-, etc. (anticonceptivo, antisísmico, hiperstesia, hipertrofia, hipotensión, aerofaro, aerorruta, microfilm, microbio, microondas, monovalente, monocarril, fonocaptor, fonograma, telequinesia). Derivación es el modo de crear términos que se cuenta entre los más productivos. Es un modo bien conocido. Pero, se debe subrayar que, aparte de los elementos de derivación conocidos en la lengua general y también empleados en las lenguas profesionales, existe gran número de elementos de derivación propios de un campo del saber, por ej., -itis (= enflamación), “apendicitis” en la lengua de la medicina o el número elevado de elementos de derivación - reglamentados por comités de nomenclatura – en la química. Los elementos de derivación varían fuertemente en forma y significado según la lengua, sin embargo hay algunos que tienen un carácter internacional como “non-, anti-, seudo-, proto-“ etc.

En los sistemas terminológicos modernos está bastante desarrollada la composición, sus modelos son muy diversos: espectrofotometría, cuentarrevoluciones, organometálico, meteoroastronómico,etc.

MEDIO SINTÁCTICO

Los términos se forman de la combinación de dos o más palabras. Este medio es muy productivo. He aquí algunos ejemplos: cuenca eólica (эолова впадина), abrasión glaciaria (ледниковая абразия), ácido carbónico solidificado (твёрдая углекислота, сухой лёд), dеpósito de aire (воздушная яма), eje de vórtice (ось вихря), ley normal de los errores (кривая Гаусса, закон ошибок), etc.

Este procedimiento es sin duda una de las maneras más fecundas de crear nuevos términos aunque reviste distintas formas en las diferentes lenguas. Las combinaciones están formadas por diversos elementos y éstos se agrupan en variadas combinaciones, p.ej.

  1. sustantivo + sustantivo:

buque tanque

extinción del arco

  1. verbo + otras clases de palabras

- sustantivo + verbo:

máquina de escribir

- verbo + sustantivo:

grabar en profundidad

-participio pasado + sustantivo

reforzado por fibra de vidrio

- participio pasado + adjetivo

puesto al rojo

  1. adjetivos + otras clases de palabras

  1. adjetivo + sustantivo

Este tipo ofrece algunas particularidades puesto que la relación entre adjetivo y sustantivo puede ser de 2 formas: el adjetivo se ha fusionado de tal manera que la separación de los elementos destruye el término o lo cambia en otro, p.ej. alto horno = horno alto; el adjetivo forma parte del término y si se suprime, el término cambia, frecuentemente se convierte en un término que designa un género en el sistema de conceptos, p.ej.: testamento ológrafo – testamento

  1. 2 adjetivos:

rojo amarillo

rojiblanco

c) adjetivo como elemento determinado

pobre

de mineral

rico

CONVERSIÓN

La conversión implica el cambio de la palabra de una clase a otra, lo cual puede llevar consigo un cambio semántico, un mecanismo que también, aunque en menor grado, contribuye a la disminución del déficit designador, por ej.:

Constante - la constante

Incógnito - la incógnita

Los nombres que no cambian de clase forman un grupo aparte, aunque se cambien de nombre propio a sustantivo comun, por ej.:

Sr.R.Diesel - diesel

Celsius - celsio

Hertz - hercio

María Moliner - (el) María Moliner – hablando del diccionario elaborado por ella.

PRÉSTAMOS

Cuando el término o la denominación terminológica se presta de una lengua extranjera. La mayoría de los préstamos se somete a los cambios fonéticos, ortográficos y morfológicos adoptándose en un ambiente lingűístico nuevo: voltio, ohmio, amperio, astronáutica, módulo, misil, etc. Algunos conservan su forma inicial, si ésta no entra en contradicción con las normas de la lengua que los adopta. Por ej., radar, control, aerosol, transistor, digital, etc. Estas palabras están prestadas del inglés o del alemán aunque algunas tienen el origen latino o griego.

En las lenguas europeas hay gran número de así llamados términos internacionales. Existe el problema del fondo internacional terminológico. El papel especial lo juegan los radicales y morfemas greco-latinos. Por ej., la terminología lingűística tiene muchos internacionalismos: abreviatura (español), Abbreviatur (alemán), abréviation (francés), abbreviation (inglés), аббревиатура (ruso).

Típico de los préstamos lingűísticos es la repentina demanda designadora para un concepto que, muchas veces, ha surgido en otro país. Se importa el concepto y el término. Hay distintos grados y formas de adaptación, los más frecuentes son:

  1. el término extranjero se adopta sin cambio:

leitmotiv del alemán Leitmotiv

Tercer Reich del alemán Drittes Reich

  1. se adapta la ortografía del término extranjero a la propia:

líder del inglés leader

mitin del inglés meeting

  1. se traduce elemento por elemento:

aire acondicionado del inglés air condition

marca pasos del inglés pacemaker”

El sabor del extranjero del término “film” en el español de hoy desaparece más o menos rápidamente según la manera y el grado de asimilación.

¿CÓMO DEBE SER EL TÉRMINO IDEAL?

El término debe estar motivado. La motivación de un término debe resaltar, o sea el término debe ser lógico y sumamente autoexplicativo, por ej. máquina desgranadora de algodón.

Sin embargo, un término originalmente bien motivado puede perder su motivación a causa del desarrollo. Por regla general el término permanece sin cambiar aunque el concepto haya sufrido modificaciones profundas. Por ejemplo, la palabra “encerado” (pizarra): el elemento “cera” ya no corresponde a la realidad, puesto que este objeto se produce hoy día con otros materiales, mientras que la forma no ha cambiado.

La motivación de un término debe guardar relación con la de los términos del mismo sistema, por ej.:

Tijeras

Tijeras de tijeras para tijeras para

acero cortar papel cortar tela

material material a cortar material a cortar

Si un término resulta motivado (explicativo) o no para el usuario depende de sus conocimientos; el conocedor del latín y el griego reconoce fácimente motivación, por ej. átomo (aunque de motivación anticuada), para el resto de la comunidad lingűística se trata de etiquetas que al oirlos por primera vez no provocan ninguna imaginación de lo designado.

El término debe ser sistemático. Por ejemplo:

Tijeras para cortar papel

Tijeras de hojalatero para cortar hojalatas

Tijeras de uñas para cortar uñas

La formación del término debe estar de acuerdo con las reglas sintácticas de la lengua en cuestión: motor Diesel (el diesel)

El término debe disponer de muchas posibilidades de derivación. Por ej.:

Teléfono

Telefónico

Telefonista

Telefonear

El término no debe ser pleonástico en sí. Por ej.:

Escala graduada (gradus – parte de un sistema de grados; scala – sistema dividido en grados.)

El término debe ser lo más corto posible, pero esto no debe afectar a la claridad del mismo. Por ej.:

Trilladora

Cepilladora

Herramienta

El término - si es posible – no debe tener sinónimos, ni antónimos ni debe ser polisémico.

El término – si es posible – no debe presentar variaciones morfológicas ni ortográficas.

OBSERVACIÓN FINAL

Cada una de estas reglas y normas se basa en observaciones e ivestigaciones. Nadie discute su valor para la práctica, sin embargo, se debe tener en cuenta que no son aplicables todas a la vez o en ciertas combinaciones. Al crear, analizar o evaluar un término se debe recordar recomendaciones y se debe tomar una decisión pragmática y realista en la que también deben entrar factores sociolingűísticos, factores, que determinan un posible rechazo por el usuario, consideraciones sobre las dificultades frente a las ventajas al cambiar una terminología defectuosa, pero bien establecida, grados de internacionalidad, etc.