Добавил:
Upload Опубликованный материал нарушает ваши авторские права? Сообщите нам.
Вуз: Предмет: Файл:
МІНІСТЕРСТВО ОСВІТИ І НАУКИ УКРАЇНИ.doc
Скачиваний:
2
Добавлен:
01.05.2025
Размер:
237 Кб
Скачать
☆

Lección V la terminografía

INTRODUCCIÓN

Para la comunicación profesional es de suma importancia que la correspondencia entre el concepto y término permanezca constante durante algún tiempo. Esto se logra por un lado por la memoria y aplicación diaria, por el otro por la fijación de la correspondencia en diccionarios, que reflejan el estado contemporáneo (sincrónico). La segunda forma es la más segura, ya que es independiente de influencias subjetivas y alcanza a un número elevado de personas. Así uno de los objetivos principales de un diccionario es el registrar la correspondencia entre concepto y término en un momento dado. Esto vale tanto para los diccionarios de la lengua general como para los de las lenguas profesionales.

Un segundo objetivo más bien de tipo didáctico es la introducción de un estado terminológico deseable en el futuro, esto es una regulación lingűística. Se trata de este caso de diccionarios normativos que contienen terminologías normalizadas.

Con respecto a la elaboración de un diccionario, se pueden registrar como rasgos comunes para todos:

  1. que el conocimiento expuesto en ellos esté dividido en unidades, entradas – y

  2. éstas hayan sufrido una sistematización, normalmente una ordenación alfabética.

La ciencia de elaborar diccionarios es la lexicografía. La lexicografía de las lenguas

profesionales ha recibido el nombre de terminología (sinónimos: lexicografía terminológica, lexicografía de las lenguas profesionales), un término relativamente nuevo, pero bien motivado y explicativo.

En la historia de la lexicografía hasta nuestros días han existido y aun existen varias técnicas más o menos adecuadas que a su vez conducen a resultados lexicográficos de muy distinta índole y calidad.

DICCIONARIOS TERMINOLÓGICOS MONO – Y MULTILINGŰES

En los diccionarios terminológicos monolingűes se describen los conceptos mediante explicaciones, definiciones o ilustraciones o una combinación de ellas; pocas veces se hacen referencias gramaticales y fraseológicas. La finalidad de este tipo de diccionario es ante todo la información exhaustiva sobre conceptos y términos del campo del saber en cuestíon. La ordenación de los conceptos puede ser alfabética o sistemática. Por ejemplo:

“Diccionario elemental de la Ingenería de Tráfico. L.Valdés Faura,1973”

Velocidad momentánea. –Velocidad de un vehículo en el instante que se le observa momentáneamente, independientemente del punto exacto en que se encuentra.

Velocidad óptima. –Velocidad constante de todos los vehículos que circulan por un tramo determinado de una vía, con la que se consigue que la intensidad de tráfico en dicho tramo sea igual a su capacidad.

Verde efectivo.- Parte de intervalos consecutivos de verde y amarillo de una fase en condiciones de saturación, que realmente se utiliza para el paso de los vehículos.

LOS DICCIONARIOS TERMINOLÓGICOS MULTILINGŰES

Son casi sin excepción medios auxiliares para la traducción, en los que se han compilado los términos de una lengua con sus equivalentes ( y a veces sinónimos) correspondientes en otra u otras lenguas. Frecuentemente se ofrecen indicaciones gramaticales y en menor grado informaciones fraseológicas; ambas cosas son de sumo interés para el traductor y estudiante de lenguas profesionales en lo que se refiere a las informaciones sobre el contenido del concepto, los datos son – si existen – escasos y limitados a un mínimo pocas veces satisfactorio.

La mayoría de diccionarios de este tipo abarcan sólo 2 lenguas, en algunos casos se han admitido 3 o más, aunque son bien conocidos los problemas de equivalencia absoluta entre los términos de 3 o más lenguas: el diccionario de más de 2 lenguas resulta casi peligroso, si no se ofrecen más que los términos desnudos.

Ya a principios del siglo pasado se ha comprobado la existencia de este problema y desde entonces, a causa de las demandas de la práctica, se ha sido investigado y experimentado con modelos que permitiesen una elaboración de diccionarios multilingűes más eficaz, más económica y más rápida, elevando al mismo tiempo la calidad del producto léxicográfico.

Se elabora un tomo base del diccionario en una o dos lenguas ( no más ) cubriendo sólo un campo del saber. Este tomo contiene las definiciones, ilustraciones y comentario necesarios, en fin todo lo que se refiere al concepto. Es una condición que la estructura del diccionario sea sistemática y que cada entrada (artículo) tenga una notación independiente de medios lingűísticos, o sea una notación numérica. A este tomo base añaden tomos suplementarios monolingűes que tienen exactamente la misma estructura conceptual y las mismas notaciones. De esta manera los usuarios pueden elegir las combinaciones relevantes para el trabajo y suplir la combinación, por ej., el diccionario alemán- español con el tomo base en inglés, para tener a su disposición también las informaciones sobre el concepto, puesto que los suplementos monolingűes contienen sólo los términos y comentarios necesarios p.ej acerca de la equivalencia.

Sería injusto y equivocado ofrecer esta solución como algo universalmente aplicable – una especie de piedra filosofal. El punto débil es, sin duda, la necesidad de un sistema de conceptos común para todas las lenguas en cuestión. Pues bien, en varios campos del saber, especialmente en la técnica, se puede solucionar este problema de la no-congruencia conceptual, puesto que existen normalmente más semejanzas que diferencias y éstas pueden ser superadas mediante explicaciones y otros medios lexicográficos. También en el campo de los convenios internacionales resulta aplicable este método, por ej., se puede elaborar la terminología del derecho marítimo internacional, basándose en los textos legales emitidos en diferentes lenguas con la misma validez jurídica. Sin embargo, hay un número elevado de los campos del saber que no admiten este método; se trata ante todo de las “ciencias blandas” cuyas estructuras conceptuales varían mucho según las culturas, países y lenguas – por ej., sería bastante difícil encontrar un denominador común dentro de los países de habla castellana para el inventario de conceptos del derecho de herencia.

LA ORDENACIÓN ALFABÉTICA

Mientras que la palabra o el término ocupaban el primer lugar en la investigación lingűística y en especial en la lexicografía, el alfabeto resultaba absolutamente satisfactorio para la ordenación de las entradas. No obstante, al cambiar la óptica, especialmente en las lenguas profesionales, el concepto y sus relaciones dentro del inventario de conceptos de la disciplina en cuestión cobran más importancia al reconocer cada vez más su papel decisivo en la determinación de la equivalencia. Esto no es algo que no tenga consecuencias para la lexicografía y especialmente para la terminología. En este momento quedan patentes las desventajas de la ordenación alfabética.

Esto no quiere decir que la ordenación alfabética sea completamente inútil. Dejando aparte la lengua general, muchos diccionarios especializados están ordenados según el alfabeto; la consulta resulta más rápida que la de un diccionario sistemático que por lo menos exige la consulta del índice alfabético para buscar la clave de la parte sistemática.

La mayor desventaja de la ordenación alfabética, sin embargo, está en la secuencia “arbitraria” de los conceptos, ya que el alfabeto impide la exposición coherente de conceptos – elemento central para comprender el inventario de conceptos.

LA ORDENACIÓN SISTEMÁTICA

En diccionarios sistemáticos el artículo (entrada) está constituido a base del concepto y su lugar en el sistema determina la secuencia de los artículos.

La sistemática de un diccionario ofrece una ventaja para el traductor no experto en la disciplina en cuestión y para el estudiante de lenguas profesionales. La ordenación sistemática les facilita la elección del término correcto porque el usuario comprende el inventario de conceptos – en fin el sistema actúa como medio didáctico; esta es una perspectiva todavía no suficientemente explotada en la enseñanza de lenguas profesionales. El término no se encuentra en un vacío semántico, sino en el contexto del sistema y así se evita por ej. la traducción de un término, que designa un género, por un término que designa una de sus especies:

Vehículo - Wagen

- Fahrzeug